Entrevistamos a Alfonzo Iannucci, periodista independiente y creador del proyecto audiovisual Diáspora Venezolana, que narra en formato audiovisual, a través de su página web y redes sociales, las historias de los inmigrantes venezolanos alrededor del mundo.

La primera vez que el periodista e ingeniero venezolano, Alfonzo Iannucci, emigró a España fue en 2005. Dos años después, regresó a Venezuela con la intención de quedarse, sin lograr identificarse con lo que había encontrado en este país. Sin embargo, en 2015 decidió darle una segunda oportunidad a la madre patria, debido al recrudecimiento de la crisis social y política en Venezuela.
No fue hasta 2016 que Iannucci, egresado de la Universidad Bicentenaria de Aragua (Maracay, Venezuela), decidió emprender el ambicioso proyecto que le rondaba la cabeza desde que, como migrante, no se sintió parte de España ni de su país natal. Fue así como nació Diáspora Venezolana, un canal de periodismo digital con el que ha logrado entrevistar a cientos de venezolanos en más de nueve países y 40 ciudades del mundo. El leitmotiv de Alfonzo Iannucci, miembro fundador de la Asociación de comunicadores hispanoamericanos en España, Gente que Comunica (GQC), es su estricto apego a la ética y la transparencia, tanto en su diario quehacer como en el ejercicio de sus dos profesiones. Esta cualidad lo vincula estrechamente con los valores de GQC.
– ¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrenta el periodismo digital en la actualidad?
– El periodismo de esta nueva era afronta los mismos grandes desafíos de antaño, pero enmarcados en una nueva realidad digital.
Internet tiene la inmensa capacidad de amplificar un mensaje potenciado por algoritmos que favorecen “informaciones” y “opiniones” polémicas. Estas suelen ser muy tentadoras para aumentar visualizaciones e interacciones que benefician la rentabilidad del negocio, pero que van socavando el prestigio del periodismo. Así que todos los días el periodista debe evaluar si lo que está informando lo hace por dar a conocer una realidad que considera importante o, simplemente, para buscar la aprobación de su audiencia.
– ¿Es malo pensar en la audiencia?
– No, no es malo pensar en la audiencia. Tras varios años de trabajo, el periodista digital llega a conocerla, pero sí es antiético deformar la realidad para satisfacer el morbo de la comunidad. Los titulares deben ajustarse a la noticia o reportaje para evitar el llamado clickbait. También se debe evitar la propagación de los rumores bajo el argumento de ser información “extraoficial”; además, la información debe contrastarse siempre antes de ser difundida. Una sola fuente no siempre es suficiente.
– ¿Cómo hacer rentable un proyecto de periodismo digital?
– No hay una guía única, pero quizás el secreto esté en diversificar las fuentes de ingreso del proyecto.
Adicionalmente, si no eres un periodista reconocido con experiencia en los medios tradicionales, tendrás que hacerte un nombre. Para ello, quizás lo más importante es definir claramente sobre lo que quieres hablar y empezar a producir. Una vez hayas construido una comunidad y tengas creación de contenido constante, generarás ingresos propios por tu página web y redes sociales. Construidos tu comunidad y el dinamismo que imprimas en generar contenido de interés, atraerás a marcas que te contactarán directamente para anunciarse contigo.
– Parece que el reto es seguir haciendo contenido de calidad, que guste a la audiencia y que sea rentable al mismo tiempo.
– Sí, un proyecto digital de periodismo debe hacer rentable el negocio sin caer en el amarillismo o el palangrismo. Tiene que buscar fuentes de ingresos diversas que permitan la independencia frente al poder sin olvidar, a su vez, que hacer periodismo es un servicio público, aunque se haga desde una iniciativa privada.
En definitiva, el mayor desafío del periodismo actual sigue siendo la ética en su ejercicio.
Equipo GQC.






